¿ Qué Son?
Llamados paralizadores, pistolas eléctricas (aunque con la aparición de las auténticas pistolas
eléctricas, las TASER, esta denominación ya no es la correcta), víboras, electroshockers...

Entre los númerosos artilugios para la defensa y seguridad personal que no son
considerados armas de fuego, son los descargadores eléctricos.
Estos aparatitos, no más grandes que el mando a distancia de un televisor, son capaces de descargar sobre el agresor una corriente eléctrica de hasta 500.000 voltios.
Esto produce un bloqueo total del sistema nervioso que, en ocasiones,
llega a producir la pérdida del conocimiento. Para que esto suceda,
únicamente es necesario que sus dos polos entren en contacto con el
cuerpo y, en ese momento, se apriete el botón. Hay modelos que lanzan
unos cables hacia el agresor y logran el mismo efecto, son las llamadas PISTOLAS TASER, que
están siendo usadas, con mucho recelo por parte de las asociaciones de derechos humanos,
por varios cuerpos policiales en todo el mundo.
En muchas ocasiones cuerpos policiales
disponen de estos aparatos de forma oculta y/o ilegal para practicar con ellos torturas
y malos tratos a detenidos, mayormente por motivos políticos o terroristas.
Los descargadores se alimentan por medio de una sencilla pila de nueve
voltios. Lo que produce tal sacudida eléctrica son una serie de
condensadores que llevan en su interior y que multiplican el voltaje.
Según los modelos, pueden generar desde 50.000 voltios hasta un millón de voltios.

Su precio oscila entre los 40 y los 90 dólares para los modelos más sencillos hasta
250 dólares para los más avanzados.
La posesión y uso de este tipo de armas eléctricas está prohibido en algunos países (en España parece ser
por lo que los usuarios de España deben abstenerse de participar en
esta web
) y en otros, sin embargo es de libre venta y posesión.
Los efectos sobre el cuerpo humano oscilan y dependen del tiempo en que se alarga la
descarga y van desde sobresalto, dolor, espanto, repulsión, hasta, cuando se aplica el
aparato por más de 3 segundos en: paralización del sistema nervioso, contracción muscular,
conmoción mental, desorientación, confusión por varios minutos.
Hay varios modelos de paralizadores eléctricos en forma de empuñadura, de porra e incluso hay modelos camuflados en teléfonos celulares.